El porqué como vocación

Estos días de Navidad son lo contrario a la rutina. O más bien una rutina montada en la tradición centenaria de la lumbre del hogar. Todos los años lo mismo y, sin embargo, todo es nuevo cada año. Por eso es tiempo propicio de escribir. Pero no sobre lo que ocupa la vida frenética entre regalos, belenes y polvorones. Si no sobre la vida que llevamos antes del veinticuatro de diciembre y a partir del seis de enero.

En mi caso es una vida monástica. Sin regla, sin hábito y sin llamada a la oración. Pero monástica. Continúa leyendo El porqué como vocación